Julio LLamazares
Este prólogo es de un libro maravilloso, que lleva por título el del post y en el que Avelino nos cuenta las historias que compartía con sus amigos cuando se reunían a cenar. Me pareció entrañable ...... y .... Es curioso, a medida que cumplo años, me sobran la mitad de las cosas. Creo que se necesita muy poco realmente para vivir, pero de lo que no quisiera prescindir nunca es de la ilusión de conocer nuevos universos humanos, siempre con la esperanza de llegar a un grado de complicidad sana e inteligente.
¿Se viene alguien a dar un paseito por la playa?












